25/09/2022

Wünderkammer

De todas las épocas en las que querría haber vivido, la que más me estimula es el siglo XVIII. Me fascina su estética, su espíritu de búsqueda, su culto a la razón hasta considerarla casi una religión, su libertad sexual, su cuestionamiento del dogma. Pero lo que más me seduce es el misterio nuevo que se crea detrás, esa sombra que es la consecuencia necesaria de las Luces.


An Experiment on a Bird in the Air Pump, by Joseph Wright of Derby, 1768

Uno de los conceptos que más me llama la atención del XVIII son los llamados gabinetes de curiosidades, esos pequeños museos privados donde se presentaban al mundo objetos y maravillas conseguidas muchas veces en viajes a tierras remotas (es cierto que su existencia es anterior al XVIII, pero es en este siglo cuando adquieren la forma que me resulta más atractiva). Me fascina particularmente el hecho de que aunque muchas de las piezas mostradas son reales, y son el antecesor de los actuales museos, por los que se abría al mundo la existencia de un nuevo conocimiento, existían también piezas falsas como esqueletos de dragón. A día de hoy, claro está, los gabinetes de curiosidades han sido sustituidos por los museos. Sin embargo, aún es posible encontrar alguno en Europa como el intrigante museo de Viktor Wynd en Londres.

Fuente: Wellcome Collection.

Al escribir mi página quería rendir un pequeño homenaje a estos mágicos lugares, e incluir una pequeña wünderkammer para mostrar al visitante curioso mis hallazgos por internet u otras cosas. Pinchad en los paneles de abajo para descubrirla. Sed bienvenidos.